
En los parajes Andinos hay tantas rutas como destinos, viajeros o culturas. Aquí siempre hay movimiento pero, ¿quién se mueve? ¿Quiénes son los nómadas del destino en realidad?.
Normalmente, el viajero constante empieza a moverse como viajero temporal, hasta que un día decide no hacer caso de la llamada del "tengo que volver". Es ahí cuando surge su caminar y si persiste un tiempo, se transforma en nómada. En ese momento aparece la primera enseñanza.
Desprenderse de las cosas, de la gente conocida y del lugar que te vio nacer.Cuando encaramos la ruta por los destinos del mundos o de un pais nunca pensamos que íbamos a encontrar una hermandad de nómadas tan diversa en el camino. Latinos, europeos, australianos, norteamericanos, africanos y asiáticos, mares de gente buscando respuestas a cosas tan comunes como ¿este sera mi destino?, ¿cuan largo a de ser este camino? ... Una gran mezcla de rostros y personalidades con un objetivo en común: el viaje. Escapar de la presión de tener que vivir para toda la vida en un lugar. Porque, como dicen, piedra que rueda no junta musgo, pero sí aprendizaje.
Fue en esos tiempos cuando alguien nos dijo una clave que nunca olvidaremos: "Las manos y la mente son las armas del nómada". La ruta no es fácil y constantemente aparecen barreras. La mayoría vendía artesanías en la plaza y la mayoría sobrevivió durante esos días. En un lugar no se puede vivir de una cosa y en otro sí. Hay que saber de todo un poco para poder resolver cualquier situación.Una vez que tenés armas, explorás cada rincón. Cuando llegás a un lugar desconocido y caminás con un paño de artesanías, unos malabares, unos muñecos de títeres, o unas melodías musicales, instantáneamente te colocás detrás y no delante. Esto significa que vas a los lugares a expresar y a ofrecer tu trabajo, a poner tu granito de cultura y de diversión en la gente, eso es ser un nomda llegar a ningun lugar, sin ningun objetivo con el solo hecho de estar ahi y mostrar que estas vivo, que hay gente a quien conocer, experiencias que desgustar y mas aún almas a las cuales cautivar. Los nómadas no tiene prisa por llegar a ningún sitio, disfrutan y profundizan en cada lugar que se les antoja, así consiguen entender la problemática de cada pueblo, las costumbres de sus gentes, explorar los rincones históricos más insólitos o deslumbrar con la flora y la fauna de la naturaleza.
Libertad total de movimiento. Eso es lo que hace separarse y juntarse cada ciertas temporadas. La comunicación se realiza a través de Internet o de la propia ruta. Siempre hay algún hermano que viene bajando, se cruzó con la gente y trae noticias de los amigos. Casi siempre hay comunicación. Es difícil perder el rastro, por lo menos mientras se continúa en la ruta. En muchas ocasiones, cuando varios viajeros se juntan, surgen fuerzas y energías para llevar a cabo proyectos muy interesantes, desde fundaciones asta proyectos de ayuda. Una familia llena de nombres, artistas, locos y pensadores que recorren de norte a sur y de este a oeste en busca de su leyenda personal. Esta hermandad tiene dimensiones descomunales, cada vez hay más miembros, más humanos que se han dado cuenta de que en los tiempos de hoy es más saludable disfrutar la vida como un viaje, porque al final viajando siempre estaremos o ¿ya te cansaste de explorar?.